Inglaterra se refugia en una ubicación secreta y usa dispositivos para dormir para enfrentar a los ruidosos aficionados mexicanos en el Mundial 2026

Inglaterra prepara su llegada a Ciudad de México con un plan específico para proteger el descanso de sus futbolistas ante el antecedente vivido por Ecuador, cuyos jugadores denunciaron que hinchas mexicanos utilizaron bocinas, altavoces y motocicletas para mantenerlos despiertos en la previa del choque de dieciseisavos en el Estadio Azteca. El equipo dirigido por Thomas Tuchel tenía previsto aterrizar este viernes en la capital mexicana y pasar dos noches allí antes del partido de octavos de final contra México, programado para el domingo a las 18:00 hora local.

Mientras Ecuador se hospedó en el hotel Westin, cuya ubicación fue rápidamente identificada por aficionados a través de redes sociales, los ingleses quieren mantener en reserva el nombre de su hotel para evitar que se repita el hostigamiento nocturno. Sin embargo, la propia delegación reconoce el riesgo de que esa información se filtre, por lo que decidió ofrecer a los jugadores y al cuerpo técnico una serie de herramientas para dormir: desde tapones para los oídos y pulseras de descanso hasta remedios naturales y máquinas de audio con ruido blanco, orientadas a asegurar un sueño reparador aunque haya bullicio en el exterior.

El plan logístico incluye también un cambio respecto a hábitos anteriores: Inglaterra suele llegar a la ciudad del partido la noche previa, pero esta vez decidió hacerlo con dos días de anticipación para cumplir con la exigencia de la FIFA de realizar una sesión de entrenamiento semiabierta un día antes del encuentro y, al mismo tiempo, adaptarse parcialmente a las condiciones de la altura. Ciudad de México se encuentra a unos 2 240 metros sobre el nivel del mar, y Tuchel admitió que la altitud será una “gran desventaja”, ya que no hay tiempo suficiente para que el plantel genere más glóbulos rojos y se aclimate como lo ideal, que sería vivir al menos una o dos semanas en esas condiciones.

México, dirigido por Javier Aguirre, llega con ventaja en ese aspecto: ha disputado sus cuatro partidos del Mundial en la altura —tres en el Azteca y uno en Guadalajara, situada también sobre los 1 500 metros— y cuenta con una hinchada que ya demostró su capacidad para convertir la noche previa a los partidos en un reto más para los rivales. Tuchel señaló que la altitud es una “enorme ventaja” para el equipo local, pero aseguró que Inglaterra está preparada para lidiar con los obstáculos tanto dentro como fuera de la cancha, confiando en que las medidas de descanso y la planificación anticipada ayudarán a neutralizar parte del impacto del entorno mexicano.