Irán organiza el mayor funeral de Estado para despedir a Alí Jameneí

La República Islámica de Irán organiza el mayor funeral de Estado de su historia para despedir al ayatolá Alí Jameneí, líder supremo que gobernó el país durante más de 36 años y que murió tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero de 2026. Las autoridades han previsto seis días de ceremonias en al menos cinco ciudades, entre ellas Teherán, Qom y Mashhad, además de enclaves chiíes en Irak, con una afluencia estimada de entre 8 y 20 millones de personas, lo que superaría la participación registrada en el funeral de Ruholá Jomeiní en 1989.

El cortejo fúnebre comenzará en Teherán, donde el cuerpo será expuesto en el complejo de oración Mosala del Imam Jomeini, principal recinto religioso para grandes actos de Estado en la capital. Luego, la comitiva se trasladará a Qom, centro teológico del chiísmo, y culminará en Mashhad, ciudad natal de Jameneí y sede del santuario del imán Reza, donde se prevé el entierro definitivo el 9 de julio.

Para estas jornadas, el gobierno iraní ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad ante el riesgo de ataques y la magnitud de la movilización, mientras refuerza su discurso de mártir en torno a Jameneí y promete venganza contra los responsables de su asesinato. Al mismo tiempo, el régimen busca utilizar estas ceremonias como demostración de fuerza interna y de cohesión del sistema, en un contexto marcado por tensiones políticas, la transición de liderazgo y el seguimiento atento de la comunidad internacional.