Crisis del GLP: semanas de espera

La crisis del GLP en Perú aún no termina, pese a la reparación del ducto de Camisea. La Sociedad Peruana de Gas Licuado advirtió que la reposición de inventarios tomará todavía algunas semanas. Durante 14 días, la producción nacional se detuvo y el sistema tuvo que recurrir a inventarios mínimos e importaciones extraordinarias.​

Impacto en hogares, transporte y comercios
Esta situación presiona a 7 millones de hogares que dependen del GLP para cocinar y calefaccionarse. También afecta a cerca de 700 mil vehículos y miles de negocios que necesitan un suministro continuo y predecible. Mientras el sistema se estabiliza, el gremio pide mantener las medidas extraordinarias del Gobierno para agilizar importaciones y evitar alzas bruscas. La recuperación del abastecimiento dependerá de los ciclos internos de producción y de la llegada oportuna de nuevos embarques.​

En este contexto, los consumidores deben mantenerse informados y evitar compras de pánico que agraven la escasez. Una demanda más ordenada puede ayudar a reducir la presión sobre precios y distribución. Aunque la normalización no será inmediata, las acciones coordinadas entre Estado, empresas y usuarios permitirán atravesar mejor estas semanas críticas.​