La compra de F-16 “a dedo” en Perú desató un nuevo capítulo de crisis política en torno a la transparencia del gasto militar. El presidente José María Balcázar aseguró que la adquisición de 24 aviones F-16 Block 70 a Estados Unidos se hizo sin licitación pública y amparada en una disposición secreta que excluyó a las entidades de control. Según el mandatario, la operación se gestó en los gobiernos de Dina Boluarte y José Jerí, cuando se descartaron las propuestas de Francia y Suecia para negociar directamente con Lockheed Martin.
Balcázar afirmó que el acuerdo se tramitó como “secreto de Estado”, de manera que solo la Fuerza Aérea participó formalmente como contraparte, dejando fuera al Ministerio de Economía y Finanzas y a otros organismos fiscalizadores. El contrato, por un monto total de 3.500 millones de dólares, ya tiene un adelanto de 462 millones, pero el presidente sostiene que aún hay margen para renegociar o incluso reducir el número de aeronaves. El manejo del caso provocó una crisis ministerial que terminó con la salida de los titulares de Relaciones Exteriores y Defensa, a quienes Balcázar cesó sin la habitual fórmula de agradecimiento.
Un acuerdo secreto que hereda el próximo gobierno
El jefe de Estado insiste en que no conocía el alcance del mecanismo secreto cuando firmó decretos vinculados al proceso. Asegura que, al enterarse de las quejas de Suecia y de la existencia de una compra directa, decidió no suscribir nuevos documentos y trasladar la decisión final al próximo gobierno. Para Balcázar, la nueva administración contará con argumentos legales para revisar los términos, renegociar plazos y, si lo considera conveniente, anular o convalidar el contrato con Lockheed Martin. En paralelo, el presidente evitó responder públicamente al embajador estadounidense Bernie Navarro, quien criticó la eventual cancelación del acuerdo, y cuestionó que se trate de un político y no de un diplomático de carrera. Con este escenario, la compra de F-16 “a dedo” en Perú se convierte en un caso test para la relación entre defensa, control democrático y política exterior.