El alcalde de Coviriali, Iroshi Erik Ureta Campos, recibió dos disparos cuando se dirigía a su despacho en Satipo. Fue estabilizado en el hospital Manuel Ángel Higa Arakaki, pero su estado sigue siendo delicado y preocupa a toda la provincia. Los médicos advirtieron que el establecimiento no cuenta con equipos de alta complejidad ni especialistas clave para evaluar daños internos.
Hospital al límite, tiempo en contra
El director del hospital, David Miguel Zárate, informó que los proyectiles ingresaron por la parrilla costal derecha y salieron por el tórax. Sin tomógrafo ni especialistas en cardiología o neumología, el equipo solo puede contener la hemorragia, no determinar el alcance real de las lesiones. Por ello solicitaron el traslado aéreo urgente del alcalde de Coviriali hacia un hospital de mayor complejidad en Lima o Huancayo.
El viaje por tierra está prácticamente descartado por las condiciones climáticas de la selva central y el riesgo de descompensación en ruta. Mientras tanto, la Policía Nacional ejecuta un plan cerco para ubicar a los dos atacantes que huyeron en motocicleta. La vida de la autoridad local depende ahora de que el traslado aéreo urgente del alcalde de Coviriali se concrete a tiempo.



