Los riesgos de chatbots de IA en estudiantes aumentan al inicio del año escolar 2026 por su uso masivo en tareas. Cada vez más escolares recurren a estas herramientas para resolver trabajos, reforzar aprendizajes y buscar información en segundos. Sin embargo, cuando no hay supervisión adulta, se abren brechas de privacidad, desinformación y posibles impactos emocionales.
Los especialistas advierten que los padres deben estar atentos a señales de alerta como aislamiento social o uso excesivo de estas plataformas. También preocupa que los menores crean ciegamente en las respuestas o compartan datos personales como nombre, dirección o información del colegio. Frente a ello, se recomienda conversar abiertamente con los hijos sobre cómo funcionan los chatbots y explicar que pueden equivocarse.
Familia y escuela: aliados digitales
Además, es clave enseñar a contrastar lo que dice la IA con docentes, libros y sitios oficiales. Así, los chatbots se convierten en apoyo educativo y no en única fuente de verdad. La supervisión activa desde casa, junto con límites de tiempo y ajustes de privacidad, ayuda a equilibrar el mundo digital con otras actividades. De esta manera, la tecnología acompaña el desarrollo de niños y adolescentes, sin comprometer su seguridad ni su bienestar.



