El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, reconoció que la estrategia anunciada por el Gobierno de Keiko Fujimori para enfrentar la criminalidad “desde el día uno” no evitó hechos violentos como el ataque registrado recientemente en Trujillo. El caso dejó cuatro personas asesinadas y a un empresario minero secuestrado, quien posteriormente fue liberado.
Durante una conferencia de prensa posterior a la llegada a Lima de Jhonsson Smit Cruz Torres, conocido como “Jhonsson Pulpo”, el jefe del gabinete señaló que la acción inmediata contra el crimen no implica que puedan eliminarse de forma instantánea todos los hechos delictivos.
Galarreta afirmó que el Ejecutivo mantendrá una ofensiva sostenida contra las organizaciones criminales y sostuvo que los responsables serán perseguidos sin importar el país donde se encuentren. También destacó la participación de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la colaboración de autoridades bolivianas en operaciones recientes.
El premier anunció que el Gobierno reforzará las capacidades policiales mediante mayor inteligencia, preparación y equipamiento. Estas medidas forman parte de un plan destinado a fortalecer la respuesta del Estado frente al crimen organizado.
A la organización criminal Los Pulpos se le atribuye el secuestro del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla, de 31 años. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando la víctima se movilizaba con cuatro acompañantes y fue interceptada por sujetos que vestían uniformes similares a los policiales, cerca de la sede de la Dirincri en Trujillo.