IA del Pentágono tras caída de Maduro

La IA Claude del Pentágono marcó un punto de quiebre en la captura de Nicolás Maduro en Caracas. La herramienta de Anthropic se integró a los sistemas de Palantir Technologies, habituales en el Departamento de Defensa y en agencias federales de seguridad. Durante el operativo, fuerzas especiales estadounidenses detuvieron a Maduro y a su esposa, quienes fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico.​

Tensión política y dilemas éticos
El uso de Claude disparó cuestionamientos sobre un contrato de hasta USD 200 millones entre Anthropic y el Pentágono, en medio de fricciones con la administración Trump. La compañía insiste en que sus modelos no deben facilitar violencia, vigilancia ni desarrollo de armamento, aunque admite monitorear tanto usos clasificados como no clasificados. Estas limitaciones chocan con la presión del gobierno, que busca modelos capaces de “librar guerras” sin tantas restricciones.​

Al mismo tiempo, Anthropic fue la primera empresa de IA contratada para operaciones clasificadas, en un entorno donde compite con gigantes como Google y OpenAI por el mercado militar. La IA Claude del Pentágono abrió un debate urgente: cómo aprovechar la capacidad de resumir documentos y coordinar sistemas autónomos sin derivar en misiones letales autónomas ni vigilancia doméstica. Mientras Trump respalda una estrategia de baja regulación, ejecutivos como Dario Amodei reclaman límites claros para evitar daños sociales y redefinir el futuro de la guerra impulsada por inteligencia artificial.​