Los tribunales franceses comenzaron a juzgar a los detenidos durante los disturbios del fin de semana, mientras el Gobierno anunció nuevos toques de queda nocturnos para este martes en las zonas donde la situación lo requiera.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó que las medidas contribuyeron a la calma. Las autoridades habían decretado toques de queda en barrios de ciudades como París, Lyon, Burdeos, Lille y Niza.
Francia vivió algunos de sus peores episodios de violencia callejera de los últimos años, a seis meses de las elecciones para elegir al sucesor del presidente Emmanuel Macron. Imágenes de enfrentamientos, edificios públicos incendiados y saqueos circularon internacionalmente.
Estados Unidos, China y Alemania llamaron a sus ciudadanos a mantener vigilancia durante su estadía en Francia. Las autoridades enfrentan críticas por un supuesto dispositivo policial insuficiente.
De las más de 2,500 personas detenidas, 123 se encuentran en prisión, ya sea a la espera de juicio o por primeras condenas, indicó el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, a la radio Europe 1.
Varios detenidos antes del estallido de violencia, registrado al margen de las multitudinarias manifestaciones del sábado contra el costo de la vida, comparecieron el lunes ante los tribunales. Las personas vinculadas a los hechos más graves serán juzgadas a partir de este martes.
La policía desplegó un dispositivo para identificar a los responsables de los hechos mediante videos publicados en redes sociales. El primer ministro Lecornu señaló que algunos saqueadores no se cubrieron el rostro durante los incidentes.
El toque de queda no afectaría el partido de Champions League entre Paris Saint-Germain y Barcelona, programado para este martes en París, según avanzó el ministro del Interior, Laurent Nuñez.