Este miércoles 30 de setiembre falleció el teniente general en situación de retiro, Raúl Alfaro Alvarado, quien fue comandante general de la Policía Nacional del Perú entre agosto de 2022 y marzo de 2023, cuando fue pasado al retiro por Dina Boluarte. Como jefe de la institución policial, Alfaro enfrentó la crisis ocasionada por el golpista expresidente Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022.
Alfaro Alvarado fue primer puesto de la promoción Heroícos, última promoción de oficiales de la Policía de Investigaciones del Perú. En agosto de 2022, Pedro Castillo lo designó comandante general en reemplazo de Luis Alberto Vera Llerena.
A través de X, distintas personalidades lamentaron el fallecimiento de Alfaro Alvarado y recordaron su papel tras el mensaje a la Nación donde Castillo anunció el cierre inconstitucional del Congreso, la intervención del sistema de Justicia y la instauración de un gobierno de excepción.
"Mis más sentidas condolencias a los familiares de quien en vida fue el Tnt. Gral. PNP Raúl Alfaro Alvarado, hombre que dedicó su vida al servicio de nuestra Patria y a la defensa de la democracia, especialmente durante uno de los momentos más difíciles de nuestra historia reciente, cuando el país atravesó un intento de ruptura constitucional", manifestó el senador y primer vicepresidente del Senado, Alejandro Muñante.
El analista y exmiembro del Grupo Especial de Inteligencia José Luis Gil expresó: "Hoy falleció mi hermano del alma, magnífico ser y gran detective que dirigió destinos de Policía, Tnte Gral. Raúl Alfaro Alvarado, y el que dio la orden para capturar al golpista Pedro Castillo en 2021. Mis condolencias a su familia, promociones, colegas y amigos. QEPD".
El testimonio de Raúl Alfaro
Raúl Alfaro se encontraba en su quinto y último día de aislamiento por COVID-19 el 7 de diciembre de 2022, aunque afirmó sentirse en condiciones de trabajar y permanecía con su uniforme en la Comandancia General. Durante su ausencia, el general Vicente Álvarez Moreno había ejercido como comandante general encargado. Según su testimonio, reasumió funciones de facto el 7 de diciembre ante la magnitud de los acontecimientos.
Alrededor del mediodía, su edecán le informó que Castillo Terrones había anunciado el cierre del Congreso. Reunido con el alto mando policial en su despacho, recibió una llamada del entonces ministro del Interior, Willy Huerta Olivas, quien lo comunicó con el mandatario. Según su relato, Castillo le ordenó: "General, cierre el Congreso, saque a todos los que están adentro, no permita que nadie ingrese, intervenga a la fiscal de la nación y de seguridad al domicilio del señor Aníbal Torres, de la premier Chávez y al domicilio de sus padres". Alfaro sostuvo que reconoció la voz del expresidente por las circunstancias de modo, tiempo y lugar.
El testigo afirmó que consideró errada la disposición y decidió garantizar que el Congreso sesionara con normalidad. Tras conocer que Castillo podría asilarse en una embajada, ordenó telefónicamente al general Jorge Angulo Tejada su intervención, invocando el artículo 346 del Código Penal y el supuesto de flagrancia del inciso 3 del artículo 259 del Código Procesal Penal. Sostuvo que la inmunidad presidencial no aplica ante flagrancia delictiva.