Dólar sube a S/3.50 por temor político a candidatura de Sánchez

El dólar cerró la jornada en S/3.507, lo que significó un aumento diario de 0.53% y la segunda sesión consecutiva al alza, en un contexto en el que el Banco Central de Reserva (BCR) se ha visto obligado a intervenir mediante derivados financieros para moderar el avance de la divisa. Este nivel de cotización no se registraba desde el 8 de septiembre, cuando el tipo de cambio llegó a S/3.511, lo que confirma una tendencia de presión alcista sobre el sol peruano en las últimas semanas. La subida acumulada del dólar alcanza 4.25% en lo que va del año, reflejando un deterioro en la percepción de riesgo local en pleno proceso electoral.

De acuerdo con Marco Contreras, jefe de Research de la corredora Kallpa SAB, el repunte del dólar responde a que, desde la semana pasada, la moneda estadounidense viene subiendo a diario a medida que crecen las probabilidades de que el candidato Roberto Sánchez dispute la segunda vuelta con Keiko Fujimori. El mercado califica a Sánchez como un postulante antisistema, lo que genera dudas sobre la continuidad del modelo económico y de las reglas de juego para la inversión privada. El temor se alimenta, además, de declaraciones de Hernando Ceballos, candidato a senador por Juntos por el Perú, quien ha planteado cambiar el capítulo económico de la Constitución para dar al Estado mayor control sobre los contratos de concesión y participación en sectores considerados “estratégicos”.

El nerviosismo financiero también se ha trasladado a los activos peruanos en Wall Street: el ETF EPU, que agrupa acciones locales, cayó 1.19%, mientras que los títulos de Credicorp retrocedieron 1.2%, según datos de Bloomberg citados en el informe. Durante la mañana, el dólar llegó a superar los S/3.52, escenario en el que el BCR intervino con swaps cambiarios venta por S/1,500 millones para contener una escalada mayor del tipo de cambio. Analistas consultados advierten que, si la incertidumbre electoral aumenta y los mensajes sobre cambios económicos estructurales se radicalizan, podría incrementarse la demanda de dólares como refugio, presionando aún más la cotización en el corto plazo.

Para el ciudadano de a pie, un dólar más caro se traduce gradualmente en mayores costos de productos importados, posibles ajustes en combustibles y equipamiento, así como en mayor presión sobre empresas que tienen deudas en moneda extranjera. En ciudades como Huancayo, el impacto se siente en negocios que dependen de mercadería traída de Lima o del exterior, en especial tecnología, autopartes y algunos alimentos procesados. Ante este panorama, especialistas recomiendan a las familias evitar un sobreendeudamiento en dólares si no reciben ingresos en esa moneda, y a las pequeñas empresas revisar sus compromisos financieros y sus precios de venta para no quedar descalzadas frente a nuevas alzas del tipo de cambio.