Antauro Humala marca territorio en campaña al atribuirse un millón de los dos millones de votos obtenidos por Roberto Sánchez. En conferencia realizada en el llamado Cuartel Etnonacionalista, el líder etnocacerista reafirmó su respaldo para la segunda vuelta, pero dejó claro que su peso electoral será determinante en un eventual gobierno.
Durante su intervención, minimizó el rol de Pedro Francke, a quien acusó de representarse solo a sí mismo, mientras reivindicó al nacionalismo como una fuerza que concentra la mitad del electorado que apoyó a Sánchez. Además, aseguró que su apoyo no responde a pedidos de ministerios, aunque recordó que el propio candidato le ofreció públicamente las carteras de Defensa e Interior durante el cierre de campaña.
Aliado incómodo y votos en disputa
Antauro insistió en que la alianza con Juntos por el Perú se basa en coincidencias programáticas, como la Asamblea Constituyente y la liberación de Pedro Castillo. Tomó distancia del gobierno de su hermano, al remarcar que “Roberto no es Ollanta ni tiene una Nadine al costado”, y advirtió que reevaluará el respaldo si no se cumplen las promesas. Mientras tanto, sostiene que su apoyo es “sincero, total y cerrado”, y que seguirá aportando militancia y votos a la campaña de Sánchez.