El alto riesgo sanitario en Piura y Máncora preocupa por el aumento de focos infecciosos tras las lluvias intensas. La Contraloría detectó acumulación de aguas pluviales y lodo, además de vías bloqueadas y basura expuesta. Esta combinación favorece la propagación de enfermedades de origen hídrico y vectorial, como dengue, leptospirosis y gastroenteritis. Los más afectados son niños, adultos mayores y personas con males preexistentes, por su mayor vulnerabilidad ante brotes.
Alerta en barrios y balnearios
En Máncora, la municipalidad solo dispone de un presupuesto limitado para atender emergencias, lo que dificulta acciones rápidas y efectivas. Sectores como la Panamericana, Calle Spondylus – Los Cocales y el sector 13 de Noviembre concentran agua estancada y barro. En Piura, zonas como José Aguilar, los AA.HH. Susan Higuchi y Señor de los Milagros presentan siete cuencas sin atender.
La Contraloría advierte que, sin medidas urgentes, el deterioro de calles, veredas y viviendas seguirá avanzando. Además, la falta de control de los bienes de Defensa Civil suma un riesgo adicional ante futuros desastres naturales. Si las lluvias continúan, el impacto sobre la salud pública y la infraestructura podría agravarse aún más, afectando la vida cotidiana de cientos de familias. Autoridades y vecinos necesitan coordinar acciones inmediatas para reducir daños y proteger la salud comunitaria.



