Regalar flores amarillas el 21 de septiembre se ha consolidado como una de las tradiciones más populares de la primavera en Perú. Aunque muchas personas vinculan la fecha con el cambio de estación, esta práctica no responde a una festividad religiosa ni a un rito ancestral, sino a un fenómeno cultural impulsado por la televisión y amplificado por TikTok e Instagram.
El origen de la tendencia está relacionado con la telenovela argentina Floricienta, creada por Cris Morena y emitida entre 2004 y 2005. En la historia, la protagonista soñaba con recibir flores amarillas de su gran amor, una escena que convirtió el ramo en un símbolo de romanticismo, ilusión y amor correspondido.
Con los años, usuarios de redes sociales retomaron esa referencia y asociaron el gesto con el inicio de la primavera. En el hemisferio sur, la fecha más difundida para entregar flores amarillas es el 21 de septiembre, aunque el equinoccio y la celebración oficial del Día de la Primavera en Perú ocurren entre el 22 y 23 de septiembre.
El color amarillo se relaciona con alegría, esperanza, energía positiva y renovación. Por ello, los ramos pueden regalarse a parejas, amigos, familiares o compañeros de trabajo, sin que necesariamente tengan una connotación romántica.
Los girasoles suelen ser la opción más solicitada por su tamaño, color intenso y asociación con la luz. La demanda de arreglos florales amarillos aumenta en los días previos a esta fecha en distintas ciudades del país.
Durante septiembre, el amarillo también está asociado a campañas de prevención del suicidio y promoción de la salud mental. En ese contexto, una flor, un mensaje o una conversación pueden convertirse en gestos de cercanía, apoyo y esperanza.