Un portavoz de las Fuerzas Armadas recordó que las unidades danesas deben reaccionar si el territorio sufre un ataque armado.
Ese mandato, fijado en un decreto real de 1952, autoriza medidas defensivas inmediatas incluso cuando falten instrucciones políticas claras.
El reglamento abarca todo el Reino de Dinamarca, lo que incluye a Groenlandia como Estado danés con amplia autonomía interna.
Desde 1953 la isla dejó de ser colonia, pero mantiene lazos constitucionales con Copenhague y se mantiene bajo su jurisdicción.
Presión geopolítica en el Ártico
Dinamarca defiende Groenlandia mientras crecen tensiones por el interés estratégico de Estados Unidos, China y Rusia en el Ártico.
Donald Trump insiste en controlar la isla y argumenta razones de seguridad frente a la expansión militar de potencias rivales.
Ante ese escenario, Copenhague anunció ejercicios de vigilancia con presencia ampliada de tropas y aviones en la zona ártica.
Suecia, Noruega, Alemania y Francia colaborarán en maniobras conjuntas que buscan reforzar la disuasión y monitorear movimientos externos.
Las autoridades danesas comunicaron estas medidas antes de una reunión en la Casa Blanca con altos funcionarios del Gobierno estadounidense.
El encuentro terminó sin acuerdo y confirmó el fuerte desacuerdo sobre el futuro estatus de la isla y su defensa.



