La postergación contrato F-16 por parte del gobierno de José María Balcázar ha encendido las alarmas en la Cámara de Comercio de Lima. El Ejecutivo decidió que sea la próxima gestión la que cierre la adquisición de 24 aeronaves F-16 Block 70. Esta compra, valorizada en unos 3.500 millones de dólares, forma parte de la relación estratégica con Estados Unidos. Además, buscaba modernizar la flota de la Fuerza Aérea y reemplazar los antiguos MiG-29 y Mirage 2000.
La CCL advierte que retrasar indefinidamente decisiones de alto impacto genera incertidumbre en un escenario político ya complejo. Asimismo, el gremio empresarial remarca que honrar compromisos es clave para mantener la confianza de socios e inversionistas. El embajador estadounidense Bernie Navarro también expresó su preocupación y habló de posibles consecuencias ante una negociación de “mala fe”. Sus declaraciones remarcan la relevancia geopolítica y económica del acuerdo para ambos países.
Credibilidad y seguridad en juego
La Cámara de Comercio de Lima exhorta al gobierno a actuar con seriedad, previsibilidad y buena fe en todo el proceso. Señala que el Perú debe demostrar que es un país confiable, que respeta su palabra y cuida sus alianzas estratégicas. En paralelo, la Fuerza Aérea deberá seguir operando con una flota envejecida, mientras se define el futuro de la modernización. Así, el debate sobre la postergación contrato F-16 queda abierto entre las prioridades políticas, la seguridad nacional y la imagen internacional del país.